EL CONOCIMIENTO DE DIOS SEGÚN LA IGLESIA
"La Santa Iglesia, nuestra madre, mantiene y enseña que Dios, principio y fin de todas las cosas, puede ser conocido con certeza mediante la luz natural de la razón humana a partir de las cosas creadas"
(Cc. Vaticano
I: DS 3004; Cf. 3026; Cc. Vaticano
II, DV 6).
LA RAZÓN, ELEMENTO CLAVE PARA PODER ACOGER LA REVELACIÓN DE DIOS
Sin esta capacidad, el hombre no podría acoger la revelación de Dios. El hombre tiene esta capacidad porque ha sido creado "a imagen de Dios" (Cf. Gn 1,26).
Sin esta capacidad, el hombre no podría acoger la revelación de Dios. El hombre tiene esta capacidad porque ha sido creado "a imagen de Dios" (Cf. Gn 1,26).
¿BASTA
LA SOLA LUZ DE LA RAZÓN PARA CONOCER A DIOS?
Sin embargo, en las condiciones
históricas en que se encuentra, el hombre experimenta muchas dificultades para conocer a Dios con la sola luz de su razón.
«A pesar de que la razón humana, sencillamente hablando, pueda verdaderamente por sus fuerzas y su luz naturales, llegar a un conocimiento verdadero y cierto de un Dios personal, que protege y gobierna el mundo por su providencia, así como de una ley natural puesta por el Creador en nuestras almas, sin embargo hay muchos obstáculos que impiden a esta misma razón usar eficazmente y con fruto su poder natural; porque las verdades que se refieren a Dios y a los hombres sobrepasan absolutamente el orden de las cosas sensibles, y cuando deben traducirse en actos y proyectarse en la vida exigen que el hombre se entregue y renuncie a sí mismo. El espíritu humano, para adquirir semejantes verdades, padece dificultad por parte de los sentidos y de la imaginación, así como de los malos deseos nacidos del pecado original. De ahí procede que en semejantes materias los hombres se persuadan de que son falsas, o al menos dudosas, las cosas que no quisieran que fuesen verdaderas (Pío XII, enc. Humani generis: DS 3875).
¿QUE
OTRA COSA NECESITA EL HOMBRE PARA
CONOCER A DIOS?
Por esto el hombre necesita ser iluminado por la revelación de Dios, no solamente acerca de lo que supera su entendimiento, sino también sobre "las verdades religiosas y morales que de suyo no son inaccesibles a la razón, a fin de que puedan ser, en el estado actual del género humano, conocidas de todos sin dificultad, con una certeza firme y sin mezcla de error" (ibid., DS 3876; cf. Concilio Vaticano I: DS 3005; DV 6; santo Tomás de Aquino, S.Th. 1, q. 1 a. 1, c.).
DESCARGA GRATIS EL PPT DEL TEMA AQUÍ:
DESCARGA GRATIS EL PDF DEL COMENTARIO DEL TEMA AQUÍ:

Comentarios
Publicar un comentario